Domingo, septiembre 20th, 2009 | Author: admin
Ahora, estos lugares están ocupados por cármenes, unos modestos y otros suntuosos, como el de la Fundación que un procer granadino, Rodríguez Acosla, edificó para residencia de artistas. La Cuesta de Santa Catalina, contemplada desde la Plaza del Realejo, de donde arranca, ofrece un bellísimo cuadro en cuyo primer término destacan viejos paredones de los que cuelgan rosales y madreselvas y sobresalen centenarios árboles, única manifestación externa, de encantadores jardines.

Comentarios recientes