Miércoles, Enero 06th, 2010 | Author: admin
El toque de sofisticación lo da una botella de Veuve Clicquot Rose Reserve, cosecha 1998. y dos copas. Para acompañar el brindis, frutas rojas, physalis (es una fruta pequeña originaria de la Amazonas color mostaza y dulce, muy dulce), chocolate semi amargo derretido y gelatinas especiales. El resto del ritual, depende de los agasajados.
Ademas, el islote del otro laclo del puente se destina cada noche a una pareja distinta. Debajo de la pérgola se monta un escenario soñado: una cena a la luz de la vela y de la luna. “Allí muchos piden casamiento”, asegura Peluffo. Digno de cualquier film romántico.





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