Esa tarde me despedí de los compañeros de aventura para pasar la última noche en Rock Lodge, uno de los alojamientos en sudafrica de lujo que posee la reserva, en el otro extremo del predio. Tiene sólo seis cuartos suspendidos sobre un acantilado. Cada uno tiene una terraza con piscina privada y vista a la selva. El relax interior incluye un baño enteramente vidriado, para reponerse al atardecer con un baño de inmersión a la luz de candelabros. Los pocos huéspedes y el anfitrión del lodge comparten la cena, antes de acompañar a cada cual a su cuarto. Dicen que no es raro que los leopardos anden por ahí. Yo no tuve el honor de un encuentro cercano. Tampoco con leones. Buena excusa para intentar volver.
Viernes, Febrero 26th, 2010 | Author: admin
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.
You can leave a response, or trackback from your own site.
Deja un comentario
» Log in





Últimos comentarios