Jueves, Febrero 25th, 2010 | Author: admin

Internet safari

El día siguiente combinará caminatas con salidas motorizadas. La caminata potenció su habitual carga de adrenalina: un búfalo resultó estar tan cerca que Sam nos hizo salir corriendo para camuflarnos en medio de los arbustos. Mi corazón latía a mil todavía cuando casi piso una víbora mediana y colorida. Al grito de “snake” paré la expedición y supimos que se trataba de una “puff addler”. Venenosa.

Compártelo en:
  • Facebook
  • Twitter
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
Deja un comentario » Log in