Jueves, febrero 18th, 2010 | Author:

Johanesburgo africa

La carpa es alta, de lona verde, y los mosquiteros son sus ventanales gigantes que permiten estar en contacto con el exterior. Hay una cama king. cómoda, sillones, y baño privado en un compartimento contiguo. No falta espacio para un coqueto tocador que alimenta el espíritu Hollywood. La ducha está separada por un gran cierre: lonas laterales y cielo abierto.
Pronto vienen a buscarme para la cena, que será al aire libre. Junto al fogón, en cómodos sillones, será el momento de una copa mientras Sam. nuestro guia, nos anticipa lo que haremos al día siguiente. El cordero con vegetales glaseados fue animando la charla. Cuando llegó el Ti-ramisú, los siete huéspedes (tres parejas y yo), ya éramos viejos conocidos. Nos acompañaron a cada una de las cuatro carpas y se hacían apuestas por la hora en que la solitaria argentina daría el primer alarido.

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