Viernes, marzo 05th, 2010 | Author:

Tranvia praga

Como en Praga no hay micros, el transporte público de pasajeros lo hacen tranvías amarillos que surcan la ciudad. Es común que los pasajeros -sobre todo, los turistas-se suban sin pagar boleto (que se compra en kioscos de diarios). Más común es que los guardas estén disfrazados de civiles en el interior del tranvía, y que el infractor sea pescado in fraganti. La multa, en coronas checas, invita a no hacerlo de nuevo.

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