Lunes, julio 26th, 2010 | Author:

Experiencias incomparables.
Aventura, emoción, reto, paisajes fabulosos, costumbres sorprendentes, folclore, arte; el mundo esconde rincones fascinantes para cualquier sensibilidad. Les proponemos una docena de posibilidades para disfrutar de un viaje… diferente.
MONASTERIO DE TAKSHANG (BUTÁN).
Pequeño reino budista.
Bután es un país remoto, sorprendente y singular; atributos que enganchan a los españoles que buscan destinos exóticos en sus desplazamientos al extranjero. Pequeño y montañoso, su localización al sur de Asia, en la cordillera del Himalaya entre India y China, lo han convertido en un verdadero reducto natural, de tradiciones milenarias. Si hasta 1972 no se permitía la entrada de extranjeros en este pequeño reino budista, hoy los turistas viajan a este país para conocer un destino único con lugares tan fascinantes como el monasterio de Takshang, colgado en una pared vertical a 3.140 metros de altura. Llegar hasta su puerta implica caminar tres horas bajo los pinos para salvar casi un kilómetro de desnivel, y ascender 60 escalones para asomarse al vértigo de la montaña mientras se oyen los mantras que rezan los monjes budistas. Aunque descubrir Bután está reservado a unos pocos privilegiados -el alto precio impuesto a la estancia de los visitantes limita a unos 6.000 el número de turistas anuales- merece la pena ser parte de este selecto club y contemplar el nevado Chomolari (7.431 m) o descubrir Thimpu. Con 46.000 habitantes es la ciudad principal y presenta sobrados atractivos arquitectónicos -la biblioteca nacional, el museo de tradiciones populares y templos con bellas pinturas- y sociales al congregar a buta-neses de diferentes etnias. Las autoridades no permiten al turista viajar por libre; debe hacerse a través de agencias butanesas como Chhundu Travels.

Categoría: Destinos exoticos
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