Miércoles, noviembre 14th, 2012 | Author:

Conocida en el extranjero con el nombre chino de Bangkok (más fácil de pronunciar para los occidentales) y con el sobrenombre de “Venecia de Oriente”, la capital de Tailandia se llama Krung tep (es decir, “Ciudad de los Angeles”) en lengua tai.
Bangkok se alza en las márgenes del río principal de Tailandia, el Menam o Chao Pya, a unos 30 kilómetros de la desembocadura. A la orilla derecha está la Ciudad Vieja, cuyo nombre es Thanaburi. Sus edificaciones están levantadas sobre pilotes clavados directamente en el río y en los canales o klongs. Sobre la ribera izquierda se alza la Ciudad Nueva, cuyas construcciones están en las numerosas islitas que se comunican entre sí mediante canales. En esta parte se encuentran el Palacio Real y los centros comerciales.
Krung tep tiene la particularidad de carecer de una plaza central como tienen casi todas las grandes urbes del mundo. Por eso le falta lo que en nuestras ciudades occidentales se conoce como “el centro”. Es una aglomeración desordenada de casas, templos, mercados, edificios modernos, calles, canales y puentes, y por ella transitan motocicletas, autobuses y pintorescas embarcaciones. En ella está el aeropuerto de mayor tráfico aéreo en el Sudeste de Asia, y sus concurridas estaciones de ferrocarril alternan en el paisaje urbano con jardines terrestres y acuáticos. Y entre las torres de concreto y antiguas azoteas, sobresalen las cúspides en forma de aguja de las chedio recintos de más de 800 templos budistas en los que se guarda toda suerte de reliquias.

Los mercados flotantes son, probablemente, la más poderosa atracción de Bangkok para los extranjeros. A lo largo de algunos klongs o canales, largas filas de barcazas transportan, lentamente y deteniéndose aqui y allá, toda clase de comestibles y flores que ofrecen a los transeúntes (que también van en bote). En distintas zonas, a orillas de los klongs se suceden tiendas y más tiendas donde pueden hacerse las compras sin dejar la embarcación.
Las personas que viven entre los klongs lógicamente tienen que ir en bote a sus sitios de trabajo o de estudio. Y, puesto que en Bangkok viven cuatro millones de personas, se comprende que el tráfico en estos canales sea tan intenso como en las vias de todas las grandes ciudades, sólo que más variado. En lugar de encontrar automóviles particulares, taxis y autobuses rodantes, hallaremos esquifes privados y de servicio público. Los policías de tráfico a duras penas logran dirigir semejante volumen con desesperados ademanes. En la Ciudad Nueva es corriente ver deslizarse, uno al lado del otro, un automotor y un vehículo acuático: uno rueda por el pavimento mientras que el otro navega por el canal.
En los festivales nacionales y religiosos (hay 13 principales y muchos secundarios), el rey se traslada en su bella barcaza para presidir las ceremonias en el monasterio o edificio designado para la conmemoración. La barca real, de 50 metros de longitud, es impulsada por 70 remeros que visten ornamentados uniformes de color rojo y mueven los remos al compás de las canciones que van entonando.

Categoría: Viajes a Tailandia
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
Deja un comentario » Log in