Domingo, marzo 17th, 2013 | Author:

Hace 200 años la región de Huasca, Hidalgo, era un centro importante de la producción minera. Fue sobre estas tierras que se construyó la Hacienda de San Miguel Regla. En aquel tiempo, el mineral sacado de las minas de Pachuca y de Real del Monte era llevado a los hornos de piedra, donde se beneficiaba para extraer plata.
Las piedras tomadas de la tierra fueron cortadas para elaborar hermosos arcos y sistemas de agua corriente, que hasta la actualidad rodean los patios, jardines y hornos de la Hacienda de San Miguel. A lo largo de la construcción superior de los arcos, el acueducto lleva agua helada, que reparte entre los depósitos rodeados de árboles viejos.

Don Pedro Romero de Terreros, el conde de Regla, fundó cuatro haciendas de beneficio de 1760 a 1762, de las cuales San Miguel fue la primera. El conde nació en Cartagena, España, fue educado en la Universidad de Salamanca, y llegó a México en en el año de 1730. Estableció su residencia en Querétaro, y pronto se convirtió en uno de los ciudadanos más respetados de ese estado. Su participación en una empresa minera inició su actividad en la extracción y beneficio de metales preciosos, que después de una inversión de un millón y medio de pesos resuitó en la acumulación de una inmensa fortuna.
En la histórica hacienda no parece que hayan transcurrido 200 años. Todo está conservado en su estado original, desde las inmensas ventanas de arco del comedor, hasta las chimeneas de las habitaciones.

You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
Deja un comentario » Log in