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Domingo, marzo 17th, 2013 | Author:

Hace 200 años la región de Huasca, Hidalgo, era un centro importante de la producción minera. Fue sobre estas tierras que se construyó la Hacienda de San Miguel Regla. En aquel tiempo, el mineral sacado de las minas de Pachuca y de Real del Monte era llevado a los hornos de piedra, donde se beneficiaba para extraer plata.
Las piedras tomadas de la tierra fueron cortadas para elaborar hermosos arcos y sistemas de agua corriente, que hasta la actualidad rodean los patios, jardines y hornos de la Hacienda de San Miguel. A lo largo de la construcción superior de los arcos, el acueducto lleva agua helada, que reparte entre los depósitos rodeados de árboles viejos.

Don Pedro Romero de Terreros, el conde de Regla, fundó cuatro haciendas de beneficio de 1760 a 1762, de las cuales San Miguel fue la primera. El conde nació en Cartagena, España, fue educado en la Universidad de Salamanca, y llegó a México en en el año de 1730. Estableció su residencia en Querétaro, y pronto se convirtió en uno de los ciudadanos más respetados de ese estado. Su participación en una empresa minera inició su actividad en la extracción y beneficio de metales preciosos, que después de una inversión de un millón y medio de pesos resuitó en la acumulación de una inmensa fortuna.
En la histórica hacienda no parece que hayan transcurrido 200 años. Todo está conservado en su estado original, desde las inmensas ventanas de arco del comedor, hasta las chimeneas de las habitaciones.

Jueves, febrero 21st, 2013 | Author:

Con los años, el mural subacuático se vio deteriorado por el agua, por lo que Diego, al enterarse de la condición en que se encontraba su obra, sugirió la restauración de la misma sustituyendo lo pintado al poliestireno por teselas de vidrio colocadas sobre placas de cemento.
Para su restauración se interrumpió el paso de las aguas por el cárcamo para construirles un desvío permanente para su curso, aunque fue un trabajo que por su alto costo no se realizó hasta principios de los años 90. Una vez concluida la obra de ingeniería se inició la restauración del mural en un trabajo que poco a poco fue develando las partes de la pintura que estaban totalmente borradas por su tiempo de vida en el agua.

El objetivo de las restauraciones en principio era dejar intacta por el hombre y la naturaleza la obra pictórica de Diego Rivera. Después de los cuatro años de laborioso y delicado trabajo, éste recientemente ha sido concluido y ahora el Cárcamo de Chapultepec ofrece una nueva oportunidad para que todos aquellos que deseen tener un auténtico encuentro con el arte se acerquen a contemplar este mural “El agua como origen de la vida”, el más cercano a lo vivo que un muralista haya pintado.

Martes, febrero 19th, 2013 | Author:

Sobre el muro norte, un grupo de trabajadores mitiga la sed de una niña mientras que al fondo Diego ilustró la evolución de la arquitectura en México, desde el teocalli —templo azteca— hasta los rascacielos contemporáneos. A un lado está una mujer de rasgos mongoloides en cuyo vientre se encuentra reposando la vida misma. A un lado de la cabeza, el pintor manifiesta la importancia del agua para la agricultura.
Del otro lado, en el muro sur, está una anciana dando a beber agua a un niño; esto para Diego representa la burguesía; el niño y el mono también tienen un significado especial para el artista: es la representación de las clases gobernantes de México durante el porfirismo, es decir, la imitación de lo europeo. Al centro de esta sección, Diego Rivera plasma al hombre mongoloide, ya que él ve en éste la evolución de la especie; él consideraba que de la unión entre las razas mongoloide y negroide en su sexta generación resultaba la raza caucásica.

Domingo, febrero 17th, 2013 | Author:

En toda la pintura el agua está presentada como el elemento origen, sustento y alegría de la vida. El mural es impresionante: es una caverna pintada por todos sus lados; así, cuando el espectador se acerca, pareciera encontrarse inmerso en un mundo de fantasía. Al centro del mural, sobre el acueducto, están las manos de un hombre en cuyas palmas se guarda y derrama el preciado líquido; luego, saliendo de la boca del túnel, pintado sobre el suelo, se pueden apreciar desde algas marinas y plantas subacuáticas hasta diversos tipos de protozoarios y moluscos, es decir, que en el mural quedan claramente ilustrados los primeros peldaños en la escala de la vida que poco a poco van madurando para convertirse, al subir por la pared, en moluscos, reptiles, anfibios, peces, etc. Es interesante hacer notar que Diego Rivera no hace a un lado la marca de su origen y principios nacionalistas al pintar la figura de un ajolote, especie anfibia única del suelo mexicano.
Sobre el muro meridional se aprecia una escena en la que el agua aparece como un elemento para la higiene y recreación del ser humano. Aquí Ruth, la hija del pintor, aparece como protagonista.

Viernes, febrero 15th, 2013 | Author:

Pero la importancia del Cárcamo de Chapultepec no sólo se distingue por su ingeniería calificada, sino, más que nada, por su decoración (escultura y mural), delegada a las manos del gran muralista mexicano Diego Rivera.
Aunque no se podría decir que esta es la obra maestra de Diego Rivera, si es excepcional no sólo por la temática que aborda, sino porque el lugar le sirve para plasmar su sensibilidad e ideas utilizando técnicas únicas y aventuradas. Se trataba de pintar un mural que sería inundado por las aguas del río Lerma convirtiéndose en una pintura subacuática, lo que no se vio como una idea descabellada ya que se creía que el trabajo hecho sobre poliestireno y hule líquido podría ser resistente al agua.

De ahí el ambicioso proyecto mural de Diego que sería, de sus trabajos, el más cercano a lo vivo, ya que al quedar la pintura bajo las aguas se daría un efecto pictórico en movimiento producido por la vibración y refracción del agua, un efecto que además invita al espectador a “vivir” su interpretación.
El mural fue titulado: “El agua como origen de la vida”, o “El agua en la evolución de la especie”, porque en éste Diego se remitió a los seres vivos de estructura más simple, es decir, los que la ciencia reconoce como principio de la evolución de las especies de la Tierra.

Miércoles, febrero 13th, 2013 | Author:

Unico en el mundo, muestra a sus pies una majestuosa escultura de piedra volcánica, tezontle y mosaico que representa a Tláloc —dios de la lluvia de la cultura mexica—. Sobre su mano izquierda sostiene dos mazorcas de maíz y en la derecha granos de esa leguminosa que caen en el espejo de agua de la fuente, simbolizando desde la cultura prehispánica “El agua como origen de la vida”. El rostro de Totopámitl, su mujer, lo acompaña dando cara a la entrada del edificio que guarda un mural fuera de serie.
El cárcamo del parque de Chapultepec —el pulmón de la Ciudad de México— fue pensado para el abastecimiento de agua de su población a través de cuatro cisternas de almacenamiento, cuatro acueductos, cuatro compuertas y 14,800 litros de agua por segundo; es decir, 432 litros diarios por persona, pensados para los entonces tres millones de habitantes de la Ciudad de México —este proyecto fue concluido en 1951 e inaugurado el 4 de septiembre del mismo año.
Pero la importancia del Cárcamo de Chapultepec no sólo se distingue por su ingeniería calificada, sino, más que nada, por su decoración (escultura y mural), delegada a las manos del gran muralista mexicano Diego Rivera.

Lunes, enero 28th, 2013 | Author:

El Cuexcomate (del náhuatl “cuexcomac”: olla de barro o lugar para guardar), de la ciudad de Puebla, México, es conocido como el volcán más pequeño del mundo. Es un auténtico volcán, aunque pudiera confundirse con una fumarola o solfatara debido a su original emisión de vapor sulfúrico y agua sulfhídrica, en el año de 1664, cuando se formó como consecuencia de una erupción del volcán Popocatépetl.
El cono crateriforme del Cuexcomate está formado de lava espumosa (piedra pómez) y constituye una masa rígida de 13 metros de altura y un diámetro exterior de la base de 23 metros. Para subir a la cima hay una escalera de concreto y para descender al fondo del cráter hay una escalera de caracol metálica y tambaleante.

El interior del pequeño volcán, elevado a 2,150 metros sobre el nivel del mar, ha servido de basurero, letrina, hotel e incluso, durante la Colonia, para arrojar los cadáveres de los suicidas, por considerárseles indignos de un sepulcro cristiano.
Alrededor del Cuexcomate hay un mercado, tiendas, la presidencia auxiliar de la colonia Libertad, juegos y puestos de periódicos. Adentro, según aseguran quienes han dejado volar la imaginación, entre las caprichosas formas de las rocas puede verse la imagen de una virgen de Guadalupe de unos 60 centímetros.
Si el Perbuatan, de la isla Krakatoa, es famoso por haber causado la explosión más poderosa de la historia del hombre y el Vesubio lo es por sus numerosas erupciones explosivas, el inofensivo Cuexcomate, aparte de ser el más pequeño, posiblemente sea el más visitado y divertido del mundo.

Sábado, enero 26th, 2013 | Author:

Los volcanes nos hacen imaginar elevadas cimas, a veces cubiertas de nieve, que en una inesperada erupción son capaces de arrojar rocas sólidas o viscosa lava que arrasa con bosques y ciudades. Su actividad hace temblar a la tierra y a los hombres. Es terreno de alpinistas con equipo y condición física. En la cima el oxígeno escasea, los pulmones respiran aire helado y enrarecido luego de horas de cansadas caminatas por veredas ascendentes entre el bosque y peñascos desiertos y escarpados.

La panorámica es impresionante. Sólo las nubes más bajas y las cadenas montañosas vecinas pueden impedir a los ojos contemplar la curvatura del horizonte. Es la tierra de las águilas y los cóndores. La tierra de los aventureros.
Si un alpinista comentara a otro que la semana pasada su abuelita subió a la cima de un volcán, descendió al fondo del cráter y salió en menos de 15 minutos, seguramente el interlocutor pensaría que le ha dado mal de montaña a su amigo. Sin embargo, eso es factible en un diminuto volcán.

Miércoles, enero 16th, 2013 | Author:

Después de San José, creímos que ni Te-mozón, ni Santa Rosa (Uayamón, cerca de Campeche, estaba fuera de nuestra ruta) iban a gustarnos tanto. Y en efecto la grandeza de Temozón nos desconcertó al prin-cipio. Pero a las tres horas, ya estábamos rendidas a sus pies. Una comida en el restaurante que mira a la gran alberca es suficiente para conquistar a cualquiera. Su carácter de hacienda de ley, a todo trapo, pero sin exageración alguna; las vías del truck que todavía surcan sus campos y sus dos cenotes, nos demostraron que ofrece un tipo de vida que merece ser vivida.
A Santa Rosa fuimos a almorzar y ese rato alcanzó para percibir un esrilo más campestre, menos ostentoso pero más acogedor. De ahí fuimos a las ruinas de Uxmal, que nos sorprendieron por sus decoraciones, su distribución y el color ocre de sus templos.
El final no hace falta que lo cuente. Volvimos bronceadísimas para seguir dando envidia. De salir de noche, ni hablar. Pero esa es otra historia.

Lunes, enero 14th, 2013 | Author:

A San José, la primera de las tres haciendas que visitamos, llegamos de noche. En la penumbra adivinamos el camino de palmeras, la galería iluminada con velitas, la capilla. Nos guiaron hasta el cuarto, dejaron las maletas, cerramos la puerta y no pudimos evitarlo: “¿Qué hago con vos'” nos dijimos con los años que la amistad permite, sin ofendemos por la honestidad del comentario. No hay forma de disimular que San José es para ir de luna de miel, enamorado, reconciliado, de bodas de diamante, oro, platino, pero en pareja. Los colores, las dimensiones amplísimas, las flores sobre la cama, las frutas… San José nos conquistó por su clima íntimo, y lo disfrutamos sublimando con las cabalgatas, las fotos de las casitas mayas departamentos ideales para mieleros, con cama con tules y jacuzzis exteriores y del comedor que siempre está vestido, así haya uno o veinte huéspedes.