Archivo para la Categoría » Viaje a Inglaterra «

Viernes, julio 12th, 2013 | Author:

Lo primero que había que hacer para iniciar aquel proceso era desplazar los elementos mágicos de Stone-henge, quitando las piedras azules del mismo y dejándolas abandonadas fuera del terraplén que rodea al monumento. Después, restablecer las funciones astronómicas de Stonehenge con la colocación de bloques enormes de piedras areniscas llamadas sarsen. Así, en las canteras de Marl-borough Downs escogieron 77 monolitos cuya forma de transportación hasta Stonehenge no se ha podido determinar con la precisión con que se estableció en el caso de las piedras azules.

Es posible que los hombres de Wessex utilizaran el mismo método de las barcazas, aunque su enorme peso (varias toneladas) hace dudar que esto haya sido posible. Los arqueólogos se inclinan a favor de la teoría de que los enormes monolitos fueron colocados sobre grandes rodillos de maderas y empujados hacia Stonehenge. Pero al mismo tiempo en que se extraían los monolitos de las canteras, una actividad febril invadía los pueblos aledaños. Se trabajaba intensamente en la fabricación de cuerdas de piel trenzada, martillos, mazas de piedra, picos de asta, hachas de sílex, palas y todas las herramientas necesarias para la preparación, traslado y colocación de los monolitos en los lugares que ya se habían fijado en Stonehenge.

Fue en este momento histórico que Stonehenge adquirió la formidable monumentalidad que hoy podemos apreciar. Cinco trilitos (una combinación de tres piedras, dos erectas, techadas por una tercera que se incrustaba en un gancho tallado al efecto) se colocaron en el centro del círculo que ya existía en forma de herradura abierta hacia la “Piedra del Sol”. Las medidas de los trilitos eran formidables: el trilito central medía 7,3 metros; la pareja de trilitos que le seguía 6,5 metros cada uno y la última pareja 6,1 metros.

Miércoles, julio 10th, 2013 | Author:

En 1700 A.C. la Cultura del Bronce comenzó a surgir con fuerza por toda Europa. Los tradicionales mercaderes de la Cultura del Vaso Campaniforme —en algunos casos voluntariamente y en otros a la fuerza— se fundieron con los nuevos grupos de la Cultura del Bronce y también con grupos de indoeuropeos que llegaron a Inglaterra desde el Cáucaso. A esta fusión étnica los arqueólogos británicos le llaman “Cultura de Wessex”.

Los jefes de este nuevo grupo étnico —de mentalidad guerrera y muy poco inclinados a la agricultura— no estaban interesados en formar nuevas comunidades agrícolas, sino que prefirieron conquistar las comunidades que ya existían. Consecuentemente, avasallaron a los pueblos del sur de Inglaterra y se establecieron en los ricos pastos que existían alrededor de Avebury y Stonehenge, después de sangrientas luchas donde le arrebataron totalmente el control a los jefes de los pueblos de la Cultura del Vaso Campaniforme.

Como los hombres de la Cultura de Wessex no trabajaban la tierra y por lo tanto no producían alimentos, sus jefes se interesaron en encontrar una fórmula para aumentar la pro-duccción agrícola sin tener que trabajar. Esto los llevó a desenterrar los conocimientos astronómicos de Stonehenge I y a fijarlos de forma que no pudieran ser fácilmente destruidos. Y, ¿qué forma podía ser mejor que la incrustación en el terreno de enormes piedras que no pudieran ser removidas nunca más? Así podían tener siempre a la mano los conocimientos astronómicos que necesitaban para incrementar la producción agrícola lo suficiente para mantener a ambas poblaciones: la que laboraba la tierra y la que dirigía aquella organización.

Lunes, julio 08th, 2013 | Author:

Un astrónomo norteamericano, Cerald Hawkins, ha asombrado al mundo al revelar con la ayuda de una computadora, que las gigantescas piedras del Templo del Sol de Stonehenge, en el sur de Inglaterra, son en realidad un computador milenario con el que sus constructores calculaban no sólo los solsticios y los complicados movimientos de la Luna, sino que también podían predecir con exactitud las fechas en que ocurrirían los eclipses.
La curiosidad de Hawkins, que forma parte del equipo de investigadores del Smithsonian Institute, en Washington, D.C., Estados Unidos, se despertó al estudiar la relación que existe entre la piedra de Stonehenge que marca la salida del Sol el día del solsticio de verano, las cuatro piedras marcadoras que forman un rectángulo dentro del círculo del monumento y los 56 hoyos conocidos como “hoyos de Aubrey” (desde que fueron descubiertos en 1666 por John Aubrey, quien efectuó uno de los primeros estudios sobre Stonehenge por encargo del rey Carlos II de Inglaterra).

Hawkins se dio cuenta de que las cuatro piedras marcadoras indicaban, al ser vistas desde el centro del monumento, fechas intermedias entre los solsticios y los equinoccios, y llegó a la conclusión de que tenían que existir otras fechas señaladas según la disposición de las piedras dentro del monumento, las cuales no habían sido descubiertas.
Un cálculo de tal magnitud sólo se podía hacer con la ayuda de una computadora, y Hawkins, con el entusiasmo del que ha descubierto algo único, se entregó a la tarea de preparar un programa con los elementos que tenía a su disposición: el número de hoyos, la posición de las piedras y los grados de la posición de los astros con relación a las mismas. Los resultados fueron más sorprendentes de lo que el propio Hawkins esperaba: la repetición numérica obtenida con la computadora programada señalaba, muy claramente, nada menos que el fenómeno de los nodos lunares, es decir, cuando el Sol y la Luna coinciden produciendo el fenómeno de los eclipses.

Era un descubrimiento increíble. El cálculo de los nodos lunares requiere el conocimiento exacto de los movimientos de la Luna, una tarea sumamente difícil y compleja, que puede considerarse imposible para que la realice un pueblo de la antigüedad. La conclusión de Hawkins, apoyada por los resultados obtenidos por !a computadora, causó un gran impacto entre los arqueólogos, que no encontraron una explicación satisfactoria al porqué los hombres de Stonehenge necesitaban saber tan acertadamente la fecha de los eclipses. Algunos arqueólogos calificaron como “una casualidad” que el orden de las piedras y los hoyos tuvieran la relación con los astros que Hawkins había encontrado (aunque la probabilidad de una coincidencia ha sido determinada de una en cien millones). Sin embargo, nuevos datos aportados posteriormente por otros astrónomos de renombre, como Fred Hoyle —Profesor de Astronomía de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra— respaldan las conclusiones de Hawkins. Lo más asombroso de este descubrimiento es el hecho de que, para sus cálculos, Hawkins utilizó solamente los elementos Stonehenge durante la primera fase —la más primitiva y simple— de las tres en que se materializó lo que hoy se conoce como Stonehenge.

Miércoles, octubre 05th, 2011 | Author:

Howard Arms: un pub típico, con un ambiente tranquilo. Hayes Fruit Farm Se trata del mejor lugar donde practicar el sírvase usted mismo, con una asombrosa variedad de manzanas, ciruelas, grosellas negras y rojas, fresas silvestres, frambuesas y moras.

Martes, octubre 04th, 2011 | Author:

The Fox Inn
Un pub que puede hacer alarde de un jardín maravilloso y una cocina que nunca deja de agradar. Pregunta cómo llegar a la iglesia de St Nicholas, que data del siglo XII. A tan sólo un paseo de diez minutos desde aqui.se trata de un lugar mágico y misterioso, con increíbles pinturas normandas en las paredes y que permaneció literalmente escondido en el bosque durante muchos años…

Lunes, octubre 03rd, 2011 | Author:

The Kigham Plough
Un restaurante muy recomendable bajo la dirección de Emily Watkins. que antes trabajaba en el prestigioso The Fat Duck (Chipping Norton, Oxfordshire).

Domingo, octubre 02nd, 2011 | Author:

Si existe un antídoto eficaz contra la cursilería de los estereotipos creado alrededor de los Cotswold, sin duda es este brevaje preparado con grandes dosis de extavagancia, jolgorio y fantasía infantil. Yo disfruté del espectáculo junto a mis hijos, que tienen menos de seis años, en Great Barrington, un pueblo extraordinariamente encantador situado en el valle de Windrush y que además cuenta con un excelente pub junto al río llamado The Fox Inn.

Y es que desde la arquitectura mogola o las duquesas que se dedican al negocio de la hostelería hasta los pubs que incluyen en el menú orejas de cerdo para los perros y los circos que ponen a volar la imaginación, estos son los elementos idiosincráticos y vividos que definen a los Cotswold y que realmente merecen una ovación.

Sábado, octubre 01st, 2011 | Author:

En lo alto de la colina se encuentra Adelstrop, un pueblo donde viven unas 80 personas y donde el poeta Edward Thomas (1878-1917) escribió un día de junio: “Y sauces, mimbres y hierba, ulmarias y almiares secos, ni un punto menos quietos y en retiro que del cielo las altas nubéculas”. El tío de Jane Austen era el representante del pueblo, y se cree que la casa y los jardines del parque de Adelstrop inspiraron el escenario que la escritora ideó para su novela Mansfield Park. Emily Watkins ha restaurado el cercano pub de Kingham Plough.

Viernes, septiembre 30th, 2011 | Author:

El pueblo de Chastleton, con sus 400 años de antigüedad, está hoy en día en manos del Patrimonio Nacional (en Inglaterra, National Trust, que es el organismo encargado de la conservación de edificios y parajes de especial interés) y permanece inalterado prácticamente desde su origen. Debido a la fragilidad de las construcciones, tan sólo un número limitado de visitantes puede acceder a la localidad cada año, y únicamente en verano, así que es recomendable reservar con antelación para asegurarte. Se trata de un pueblo curioso, de hecho, se cree que las reglas del croquet se establecieron precisamente en sus jardines.

Jueves, septiembre 29th, 2011 | Author:

Durante el verano, Bourton on the Water seguramente el pueblo más fotografiado de los Cotswold, en especial los puentes de piedra que cruzan el rio principal) y Stow on the Wold se ven invadidos por un mejunje enfermizo de turistas, autobuses y puestos donde venden baratijas y chucherías. El mejor truco para evitarlo es salir a la calle a partir de las cuatro de la tarde, cuando los autobuses se marchan y la gente del pueblo empieza a dejarse ver.

La librería Borzoi, en Stow, es una auténtica joya donde encontrarás títulos de autores independientes y volúmenes verdaderamente absorbentes. Y eso no es todo: en un agradable giro del destino, la carnicería que se vio obligada a cerrar cuando un supermercado de una gran cadena abrió sus puertas hace ya diez años y que se convirtió en un precioso restaurante bautizado como The Old Butcher’s (La vieja carnicería) puede calificarse como uno de los mejores establecimientos de la zona.